jueves, 17 de agosto de 2023

BAILARINA CUBANA. ISADORA DUNCAN.

 

         


Isadora Duncan visitó la Habana en diciembre del año 1916, fue una visita privada con la cual pretendía recuperarse del estado de postración moral y emocional en que la había dejado la muerte de sus dos hijos: un automóvil en que viajaban los niños cayó en el Sena en 1913; ella no fue nunca la misma después de éste trágico suceso.

La Duncan fue una mujer polémica, nihilista e iconoclasta, contradictoria se oponía al matrimonio - aunque finalmente se casó- y detestaba de forma enfermiza y vehementemente el ballet clásico al que consideraba pura gimnasia fría, vacía y poco emotiva, es memorable en una cena una acalorada discusión que tuvo con Diavgilev el gran empresario de ballet en Rusia al que apostrofó sin miedo con los peores dicterios y anatemas sobre el arte de las puntas y se volvió enemiga de la Pavlova, después de haber reconocido su talento como bailarina pero usó luego muy enconosos comentarios sobre la mítica bailarina rusa y su manera glacial de bailar; la Pavlova murió sin perdonarla jamas.

Los que pudieron ver en escena a la Duncan afirman que su danza carecia de códigos académicos, pero era exhaltada, pasional, nirvánica y que producía un efecto de éxtasis en los espectadores, pero en realidad Isadora no dejó ninguna escuela, ni ningún legado coreográfico ya que su danza era muy personal y libre.

Tenía un músico que solía acompañarla que era tan feo - la Duncan adoraba la belleza más allá de toda comprensión- que ella lo aborrecía y pidió que lo expulsaran

"No puedo verle ese espantoso rostro que me desconcierta" pero en una ocasión el músico delante de ella extrovertió su profunda espiritualidad y la grandeza de su alma en una conversación y Isadora quedó fulminada por aquella alma y ambos terminaron siendo amantes.Isadora fue tan pasional que cuando supo la noticia de la muerte de sus hijos se lanzó a correr por la playa desgarrada, al sentirse exhausta se dejó caer sollozando en la arena un hombre que la vio se acercó y le preguntó qué la pasaba, que si podia ayudarla, la Duncan le respondió
"Por favor, hágame un hijo "

Isadora murió de una rara y trágica forma, en Niza Francia en el año 1927, salía de una fiesta feliz y sonriente, al despedirse se dirigió a sus amigos al abordar un auto que la conduciría al hotel diciéndoles sonriendo

"Adiós a todos me voy al amor"

Minutos después moriría estrangulada por su propio chal qué empujado por el viento términó enredándose en las ruedas del auto estrangulándola.

No hay comentarios:

Publicar un comentario