ANTONIO GUZMÁN BLANCO, TRES VECES PRESIDENTE DE VENEZUELA, ENTERRADO EN SU PAÍS 100 AÑOS DESPUÉS.
¿Sabías que su nombre completo era Antonio José Ramón de La Trinidad y María Guzmán Blanco?
¿Sabías que murió en París, el 28 de julio de 1899 y que sus restos tardaron 100 años en ser enterrados en su país en 1999?
¿Sabías que se le acusa de haber sido uno de los presidentes más corruptos, inescrupuloso, especulador político y ávido sin límites de dinero?
Guzmán Blanco, nacido en Caracas, el 28 de febrero de 1829, abogado, militar, diplomático y político, participó, como general, en la Guerra Federal. Fue ministro de distintas carteras, Vicepresidente y Presidente de Venezuela en tres ocasiones (1870-1877), (1879-1884) y (1886-1888). Un Congreso enteramente plegado a su voluntad le conoció el título de “El Ilustre Americano, Regenerador y Pacificador”.
Según testimonios y hechos registrados, fue un inescrupuloso especulador político, ávido sin límites de dinero y adulación, quien demostró habilidad para aprovecharse de los recursos del Estado.
Como Presidente gestionó el primer empréstito que hizo la nación a fin de sanear su caótica situación fiscal, obtenido en Londres en abril de 1864 con la Compañía General de Créditos y Finanzas por un monto de 1.500.000 libras esterlinas, donde los prestamistas se quedaron con el 40% (600.000 libras esterlinas), intereses del 6% del primer año (90.000 libras), comisión del 5% de la Compañía (75.000 libras), primera cuota de amortización (30.000 libras), Total descuentos 795.000 libras esterlinas. El préstamo quedo en 705.000 libras esterlinas de las cuales Guzmán se apropió de 571.500, por lo que la nación solo registró un ingreso de 1.000.000 de pesos por los que tuvo que pagar durante 10 años 10.000.000 de pesos en amortizaciones, intereses y capital. Un negocio por demás leonino.
En 1879, Simón B. O’Leary hijo del Edecán del Libertador, el general Daniel Florencio O’Leary, le entregó a Guzmán los originales de las Memorias de su padre, documento histórico de suma importancia, ya que O’Leary padre vivió en primera fila a partir de 1819 toda la lucha del Libertador por nuestra Independencia. Guzmán aprobó imprimir las memorias bajo la supervisión de Simón O´Leary, pero una vez impresos los 32 volúmenes se percató que en las memorias existían documentos que probaban que su padre Antonio Leocadio Guzmán había cometido manejos dolosos sustrayendo dinero y comisiones del erario público y que Manuela Sáenz escribía sobre los acontecimientos de Bogotá del 25 de septiembre de 1828, ordenó incinerar todo el trabajo realizado, perdiéndose un documento trascendental para la historia de Venezuela.
En la disputa con Colombia sobre temas limítrofes y en donde la Reina Regente María Cristina de España era la responsable del Laudo Arbitral, Guzmán fue designado representante de Venezuela y mientras la parte colombiana se instaló en Madrid durante todo el proceso, Guzmán no hizo lo mismo, sino que desde Paris le hacía seguimiento a las discusiones, dando eso como fatal resultado que Venezuela perdió el Arauca, el Casanare y la mitad de la Guajira por culpa de su desinteresado negociador.
Guzmán Blanco falleció a los 70 de edad, en su domicilio parisino del 25, rue La Pérouse, donde había pasado los últimos doce años de su vida. Tras conocer la noticia de su muerte, el entonces presidente de la República, general Ignacio Andrade, dictó un decreto que ordenaba trasladar sus restos a Caracas, pero habrían de transcurrir 100 años para que se le diera cumplimiento.
Cuando murió, Guzmán era el hombre más rico de toda Latinoamérica. Solo en Caracas poseía 224 casas, en Macuto 7, en Puerto Cabello 3, en Valencia 10 y 4 haciendas en Caracas, 6 en Aragua y 2 en Río Chico.
Los restos de Guzmán Blanco fueron repatriados a Venezuela el 7 de agosto de 1999, procedentes de Francia, tras cumplirse 100 años de su muerte.
General Antonio Guzmán Blanco, tres veces Presidente de Venezuela.