jueves, 1 de diciembre de 2022

HISTORIA 2DA GUERRA MUNDIAL.MATRIMONIO TANQUISTA

 


La gran historia de un matrimonio Tanquista.
Aleksandra e Iván Boiko, una pareja casada, sirvieron juntos como comandante de tanque y conductor, respectivamente.
Ella comandó una tripulación en un IS-2 y destruyó 5 tanques / AAP enemigos confirmados.
Los destinos y las historias de todas las mujeres que participaron en la Gran Guerra Patria son inusuales a su manera.
El caso de Alexandra Leontyevna Boyko (Morisheva) también es única. Durante la guerra, luchó en un tanque pesado IS-2 con su esposo. Aleksandra Boyko - Tanque soviético, teniente técnico de guardia, participante de la Gran Guerra Patria, poseedor de las Órdenes de la Guerra Patria de grados I y II, Ciudadano de Honor de la ciudad de Magadan.
Durante los difíciles años de la guerra, Alexandra Boyko, junto con su esposo Ivan Boyko, contribuyeron con sus ahorros personales al Fondo de Defensa.
En la fabricación de un vehículo blindado pesado, la pareja gastó 50 mil rublos de ahorros personales y ellos mismos se convirtieron en la tripulación del IS-2 "Kolyma".
El periódico "Sovetskaya Kolyma" en su número del 10 de febrero de 1943 publicó una carta de los esposos de Ivan y Alexandra Boyko a Joseph Stalin, en la que la pareja de Kolyma pedía al comandante en jefe supremo que los enviara al frente y permitiera que luchen en un tanque construido con su propio dinero. La respuesta lacónica dijo: "Gracias, Ivan Fedorovich y Alexandra Leontievna, por cuidar del Ejército Rojo.
Su deseo se cumplirá. Por favor, acepte mis saludos, Joseph Stalin". Fueron al ejército activo como parte de la tripulación del tanque pesado IS-2.
Al mismo tiempo, Alexandra fue nombrada comandante de tanques y su esposo era el conductor del formidable vehículo de combate.
A principios de 1944, la pareja fue enviada al 48º Regimiento de Tanques Pesados ​​de la Guardia Separada, que formaba parte del 5º ejercito.
Una característica distintiva del vehículo que recibieron fue la inscripción "Kolyma" en el costado del tanque. Además, según alguna información, dentro del tanque IS-2 había incluso una placa con información sobre el nombre del tanke
De mayo de 1944 a mayo de 1945 participaron en las hostilidades en los Estados bálticos, Polonia, y obtuvieron la victoria en Checoslovaquia.
El 25 de julio de 1944, la tripulación del tanque IS-2 "Kolyma" logró distinguirse en batallas cerca del pueblo de Malinovka. En esta batalla, Boyko logró destruir un tanque "Tiger" y dos cañones enemigos.
Al mismo tiempo, la propia Alexander Boyko resultó levemente herida en la batalla. Para esta batalla, la joven fue propuesta la Orden de la Guerra Patriótica de 1er grado, y su esposo Ivan Boyko fue propuesto a la Orden de la Bandera Roja
En la noche del 27 de julio de 1944, las tropas soviéticas pudieron llegar a los accesos más cercanos a las afueras de Riga. Por la mañana, las tropas alemanas intentaron un contraataque, pero se encontraron con un fuerte fuego en emboscada. En una de estas emboscadas también estaba el tanque pesado de los cónyuges Boyko, que con su fuego logró inutilizar el cañón autopropulsado alemán.
El 6 de agosto de 1944, un informe de la Oficina de Información soviética decía que la tripulación del tanque, en la que el comandante era el teniente técnico subalterno Alexander Boyko, y el conductor era el teniente técnico subalterno Ivan Boyko, en dos semanas de lucha continua pudo destruir 5 tanques enemigos.
En septiembre del mismo año, Alexandra Boyko fue enviada temporalmente a Moscú, donde pudo hablar en el IV mitin antifascista. Al mismo tiempo, su retrato fue publicado en la portada de la popular revista soviética Ogonyok.
Después del final de la Gran Guerra Patria, los famosos, pero ahora ex-tanqueros, regresaron a su Magadan natal.
Ivan Fedorovich trabajó en esta ciudad durante 7 años como subdirector del cuarto depósito de motores, y Alexandra Leontievna trabajó como directora de una panadería, ambos fueron diputados electos del Consejo de Diputados del Pueblo Trabajador de la ciudad de Magadán (en 1947 y 1953).
A mediados de la década de 1950, sus caminos se desviaron. Sin embargo, se encontraron más de una vez en reuniones generales de compañeros.
En 1989, los veteranos fueron invitados a celebrar el 50 aniversario de Magadan, la ciudad de su memoria eterna. Actualmente, sus nombres están inscritos en la gloriosa lista de ciudadanos honorarios de esta ciudad. El título de "Ciudadano de honor de la ciudad de Magadan" fue otorgado a la pareja el 4 de diciembre de 1991.
Después de 1954, Alexandra Boyko vivió en la zona de Krasnodar en la ciudad de Apsheronsk. Fue condecorada con dos Órdenes de la Guerra Patria de primer y segundo grado (1944 y 1985, respectivamente), numerosas medallas. Falleció en 1996. Ivan Fedorovich Boyko murió en abril de 1995 en Moscú. Enterrado en el cementerio Vagankovskoye en Moscú.

PLAZA CAPUCHINOS, CARACAS

 

PLAZA CAPUCHINOS. Parroquia San Juan. Municipio Libertador. Caracas, Venezuela.
Es una de las plazas más antiguas de Caracas, data de 1776; su primer nombre fue Plaza del León, porque allí existía una fuente adornada con el león del escudo de armas de Caracas. En 1785 unos monjes capuchinos solicitaron autorización al rey Carlos III de España para la construcción de un hospicio y una capilla frente a la plaza, permiso que les fue concedido mediante una Real Cédula y cuyas edificaciones se terminaron en 1790.
Esta plaza fue testigo y protagonista del sentido homenaje que le rindió el Ejercito Libertador, encabezado por el mismo Simón Bolívar, junto con José Antonio Páez y José Félix Ribas, al mártir neogranadino de nuestra independencia, el coronel Atanasio Girardot, quien muriera al ser alcanzado por una bala de fusil, cuando trataba de clavar la bandera nacional en lo alto de una montaña, luego del triunfo obtenido en la Batalla de Bárbula el 30 de septiembre de 1813, durante la Campaña Admirable.
Bolívar ordenó el traslado del corazón del coronel fallecido heroicamente, desde Valencia a Caracas, en un cofre del plata. En la ciudad capital fue recibido en esta plaza el 14 de octubre de ese mismo año de 1813, y de allí trasladado en solmene procesión hasta la iglesia Catedral, donde fue depositado el cofre en la capilla de la Santísima Trinidad, donde descansaban los restos de los padres del Genio de América.

Ese mismo día, la municipalidad de Caracas le rindió un homenaje a Simón Bolívar donde fue aclamado como Libertador y Capitán General de los Ejércitos de Venezuela.
Luego, el 10 de enero de 1827, hubo un encuentro entre Bolívar y Páez, día en que se realizó una parada militar en esta plaza. Esta fue la última vez que el Libertador estuvo en su natal Caracas, venía a tratar de mantener la unión de Colombia, después de las tendencias separatistas que se originaron en Valencia durante el año anterior, con el movimiento llamado La Cosiata.
Durante el primer gobierno de Guzmán Blanco, en el año 1875, la plaza cambia de nombre y se bautiza como Plaza de Abril, para conmemorar el ascenso al poder del “Ilustre Americano” en ese mismo mes pero del año 1870.
En 1881, se decide cambiarle el nombre, para renombrarla como Plaza Zamora, en honor al líder y triunfador de la Guerra Federal en 1859.
En esa oportunidad se remodeló la plaza, quitando la emblemática fuente con el león, símbolo de la ciudad, y se colocó en su lugar una estatua de Ezequiel Zamora.
En el año 1955, con la construcción de la avenida San Martin se le redujo el tamaño a la plaza y a finales de esta década, en 1959, le pusieron un nuevo nombre, esta vez la llamaron Plaza 19 de abril. Ese mismo año se trasladó la escultura de Zamora a Cúa, su ciudad natal; luego de esto, se empezó a conocer popularmente con su nombre actual de Plaza Capuchinos.
De forma triangular y delimitada por tres calles, la pequeña plaza posee un palomar en forma de torre con tres pisos o niveles, elemento urbano poco frecuente hoy en día.
El texto de la reseña es un resumen de las publicaciones hechas en las páginas web de “La Caracas de Antier”, “Guía Caracas” y “La Guía de Caracas”.
La primera, cuarta y sexta foto se tomaron de la página web de “La Caracas de Antier”, la segunda (y tercera coloreada) se tomó del ejemplar No. 19 de “El Cojo Ilustrado”, publicado en Caracas el 1ero. de octubre de 1892. La quinta se bajó de la página web de “Guía Caracas”.
Reseña y coloreado de la foto de El Cojo Ilustrado: Lcdo. José D. Rico Carrillo.

LLEGO PACHECO, ANTONIO VENEDEDOR DE FLORES DEL AVILA

 


“Bajó Pacheco”: la historia detrás de la expresión venezolana cuando llega el frío.
La leyenda tiene su origen siglos atrás.

Cuenta la leyenda que Antonio Pacheco, un floricultor galipanero que vivía en El Ávila, bajaba a Caracas en la temporada de frío. Con un arreo de burros cargados de flores y acompañado de una copla que anunciaba en el camino, llegaba a la capital entre los meses de noviembre y enero.
Pacheco llegaba a Caracas por el Camino de los Españoles y entraba por la Puerta de Caracas en La Pastora. Vendía sus flores frente a la famosa iglesia de esa zona y descansaba de su largo viaje.

Luego seguía su camino hacia el Mercado de las Flores de San José, donde junto a otros galipaneros terminaba de vender sus flores.

El recorrido lo realizaba tres veces a la semana. Subía y bajaba con sus burros y sus flores entre el mes de noviembre hasta final de enero, y regresaba nuevamente en noviembre. De esta forma, los caraqueños ya sabían que, cuando bajaba Pacheco, era porque había llegado el frío.

“Allí viene Pacheco”, “Bajó Pacheco” o “Llegó Pacheco” eran las frases que usaban los habitantes.

Unas expresiones que, con el tiempo, se afianzaron en el lenguaje de los capitalinos. También se usan otras como “ya se siente el Pacheco”, para hacer notar que ya está llegando el frío, o “este año está fuerte el Pacheco”, para decir que el frío está más fuerte que el año anterior.


Rafael Martinez, El Cazador Novato. 1940.

 

Rafael Martínez? EL CAZADOR NOVATO.
Rafael Martínez nació el 26 de enero de 1940 a orillas del raudal de La Erica, en el municipio de Arauca. Fueron sus padres los araucanos José Fernando Martínez y Ramona Arteaga. Fue criado en medio de las tareas cotidianas de todo hombre de campo. Era llevado al ordeño, a revisar los rebaños y cuidar los animales enfermos.

En las fechas notorias de Navidad, Año Nuevo o Santa Rosa, su padre lo llevaba a los parrandos. Así nació su admiración por la creatividad del llanero y por los cantores consagrados. Aquellos que él admiraba, comenzaron a llamarlo porque el muchacho salía siempre con algo nuevo. En 1956, con escasos 16 años,

Rafael representó a Arauca en el Primer Encuentro Nacional de Folcklor celebrado en Manizales y ocupó el primer lugar como compositor e intérprete.
Luego volvió a lo que era su pasión: la sabana. Volvió con el alma repleta de esperanzas. Aprendió a tocar bandola, guitarra y cuatro. Empezó a hacer canciones. Sin embargo se dedicó por completo a los trabajos de llano. Fue amansador de caballos y vaquero de hato. Lo ponían de apartador porque los animales le obedecían sin necesidad de maltratarlos.

“Es la inteligencia más que la fuerza lo que se debe utilizar”, asegura Rafael.
Su primera canción la tituló Llanura, yo soy tu hijo y con ella se llevó el galardón del Primer Torneo Internacional del Joropo que se celebró en Arauca en 1966. Así comenzó su exitosa carrera por los caminos de la fama. Ganó en serie cuatro festivales internacionales y grabó en el año 1969 su primer larga duración, alternando con Tirso Delgado, con el éxito que lo signó para siempre: El cazador novato.
Pero sus triunfos, contrario a lo que se cree, fueron como coplero.

“Yo consideraba -continúa diciendo- que no había nacido para declamar… mi verdadera inclinación era la copla. Declamar fue una coincidencia de la vida; mi fuerte era el contrapunteo y lo sigue siendo… Todo coplero puede ser un poeta repentino. Es que en el contrapunteo, lo que uno tiene que llevar es el sentido de la situación”.
“Reinaldo -dice el Cazador- ha sido un hombre muy noble conmigo. Fue un artista que yo hice; tuve la oportunidad de escribirle las primeras canciones y ponerlas a su nombre. Claro que posteriormente se convirtió en una de las plumas mas profundas de la poesía del llano. Ha sido un innovador, creador de un estilo muy diferente al que estábamos acostumbrados.

Mi orgullo radica en que no aré en el mar… con él no me equivoque”.
Recuerda las viejas notas del arpa, que contrastan con los carrerones como la tocan ahora. “Es que el Arpa dio lo que tenía que dar en manos de Omar Moreno, de David Párales o de Joseíto Romero. Era una ejecución con unos segundeos y bordoneos lindos, que se aceleraban un momento no más para que uno zapateara o la mujer escubillara, para luego seguir un compás bellísimo…”.
A los seis años ya era un coplero afamado. En su juventud fue amansador de caballos y vaquero de muchos hatos. Su fuerte fue el contrapunteo, pero terminó siendo declamador. “Yo hice a Reinaldo Armas, lo conocí cuando era presentador de artistas, ahora me siento orgulloso de sus éxitos