viernes, 2 de diciembre de 2022

CANTANTES Y ARTISTAS FALLECIDOS

 FALLECIERON: Jorge Negrete 1953 (42 años), Pedro Infante 1957 (39 años), Javier Solís 1966 (34 años), Cherry Navarro 1967 (23 años), Franklin Vallenilla 1969 (34 años); Felipe Pirela 1972 (30 años), Bruce Lee 1973 (32 años), Nino Bravo 1973 (28 años), Víctor Piñero 1975 (51 años), Aristóteles Onassis 1975 (68 años), Paula De Arco 1976 (31 años), Edmundo Valdemar 1976 (46 años), Adelaida Torrente 1976 (64 años); Elvis Presley 1977 (42 años),

Ricardo Pimentel y Aurora Mendoza 1978, Oscar Martínez 1978 (42 años), Renny Ottolina 1978 (49 años), Jay Silverheels "Toro" 1980 (67 años), Anastacio Somoza 1980 (55 años), Eduardo Cortina 1981 (37 años), Nathaly Wood 1981 (43 años), Lucho Rodríguez 1982 (30 años),

Romy Schneider 1982 (43 años), Ingrid Bergman 1982 (67 años), Grace Kelly (de Mónaco) 1982 (53 años), Maye Brandt 1982 (21 años), Mario Santacruz 1982, Lorenzo Fernández 1982 (64 años); Manuel Poblete 1983 (56 años), Hugo Pimentel 1984 (65 años),

Germán Freytes 1984 (41 años), Rita Hayword 1987 (69 años), Enrique Faillace 1988 (58 años), Lucille Ball 1989 (77 años), Pedro Estrada 1989 (83 años), Mahuampi Acosta 1993 (62 años), Reinaldo Lancaster 1996 (47 años), Dante Carle 1996 (72 años), Alexander Freites Pulido 1997 (53 años),

Manolo Manolo (+ enero 1997), Luis Salazar 1998 (74 años), Frankie Ruiz 1998 (40 años), Hilda Blanco 1999 (50 años), Charles Barry 2000 (78 años), Emilio Santana 2000 (62 años), Mario Britto "Lottario" 2001 (83 años), Rafael Briceño 2001 (79 años); Arturo Uslar Pietri 2001 (94 años); Alberto Marín 2004 (56 años); Domingo Del Castillo 2004 (83 años);

Liliana Durán 2006 (74 años), David Carradine 2009 (72 años), Carlos Moreán 2017 (70 años), Alberto Cortez 2019 (79 años), Pastor López 2019 (74 años), Carmen Victoria Pérez 2019 (78 años), Pedro Montes 2020 (88 años), Carmen Salinas 2021 (82 años, Alí Khan 2022 (91 años), Irene Cara 2022 (63 años), Hector Bonilla 2022 (83 años)

FALLECIERON: Jorge Negrete 1953 (42 años), Pedro Infante 1957 (39 años), Javier Solís 1966 (34 años), Cherry Navarro 1967 (23 años), Franklin Vallenilla 1969 (34 años); Felipe Pirela 1972 (30 años), Bruce Lee 1973 (32 años), Nino Bravo 1973 (28 años), Víctor Piñero 1975 (51 años), Aristóteles Onassis 1975 (68 años), Paula De Arco 1976 (31 años), Edmundo Valdemar 1976 (46 años), Adelaida Torrente 1976 (64 años); Elvis Presley 1977 (42 años), Ricardo Pimentel y Aurora Mendoza 1978, Oscar Martínez 1978 (42 años), Renny Ottolina 1978 (49 años), Jay Silverheels "Toro" 1980 (67 años), Anastacio Somoza 1980 (55 años), Eduardo Cortina 1981 (37 años), Nathaly Wood 1981 (43 años), Lucho Rodríguez 1982 (30 años), Romy Schneider 1982 (43 años), Ingrid Bergman 1982 (67 años), Grace Kelly (de Mónaco) 1982 (53 años), Maye Brandt 1982 (21 años), Mario Santacruz 1982, Lorenzo Fernández 1982 (64 años); Manuel Poblete 1983 (56 años), Hugo Pimentel 1984 (65 años), Germán Freytes 1984 (41 años), Rita Hayword 1987 (69 años), Enrique Faillace 1988 (58 años), Lucille Ball 1989 (77 años), Pedro Estrada 1989 (83 años), Mahuampi Acosta 1993 (62 años), Reinaldo Lancaster 1996 (47 años), Dante Carle 1996 (72 años), Alexander Freites Pulido 1997 (53 años), Manolo Manolo (+ enero 1997), Luis Salazar 1998 (74 años), Frankie Ruiz 1998 (40 años), Hilda Blanco 1999 (50 años), Charles Barry 2000 (78 años), Emilio Santana 2000 (62 años), Mario Britto "Lottario" 2001 (83 años), Rafael Briceño 2001 (79 años); Arturo Uslar Pietri 2001 (94 años); Alberto Marín 2004 (56 años); Domingo Del Castillo 2004 (83 años); Liliana Durán 2006 (74 años), David Carradine 2009 (72 años), Carlos Moreán 2017 (70 años), Alberto Cortez 2019 (79 años), Pastor López 2019 (74 años), Carmen Victoria Pérez 2019 (78 años), Pedro Montes 2020 (88 años), Carmen Salinas 2021 (82 años, Alí Khan 2022 (91 años), Irene Cara 2022 (63 años), Hector Bonilla 2022 (83 años)
FALLECIERON: Jorge Negrete 1953 (42 años), Pedro Infante 1957 (39 años), Javier Solís 1966 (34 años), Cherry Navarro 1967 (23 años), Franklin Vallenilla 1969 (34 años); Felipe Pirela 1972 (30 años), Bruce Lee 1973 (32 años), Nino Bravo 1973 (28 años), Víctor Piñero 1975 (51 años), Aristóteles Onassis 1975 (68 años), Paula De Arco 1976 (31 años), Edmundo Valdemar 1976 (46 años), Adelaida Torrente 1976 (64 años); Elvis Presley 1977 (42 años), Ricardo Pimentel y Aurora Mendoza 1978, Oscar Martínez 1978 (42 años), Renny Ottolina 1978 (49 años), Jay Silverheels "Toro" 1980 (67 años), Anastacio Somoza 1980 (55 años), Eduardo Cortina 1981 (37 años), Nathaly Wood 1981 (43 años), Lucho Rodríguez 1982 (30 años), Romy Schneider 1982 (43 años), Ingrid Bergman 1982 (67 años), Grace Kelly (de Mónaco) 1982 (53 años), Maye Brandt 1982 (21 años), Mario Santacruz 1982, Lorenzo Fernández 1982 (64 años); Manuel Poblete 1983 (56 años), Hugo Pimentel 1984 (65 años), Germán Freytes 1984 (41 años), Rita Hayword 1987 (69 años), Enrique Faillace 1988 (58 años), Lucille Ball 1989 (77 años), Pedro Estrada 1989 (83 años), Mahuampi Acosta 1993 (62 años), Reinaldo Lancaster 1996 (47 años), Dante Carle 1996 (72 años), Alexander Freites Pulido 1997 (53 años), Manolo Manolo (+ enero 1997), Luis Salazar 1998 (74 años), Frankie Ruiz 1998 (40 años), Hilda Blanco 1999 (50 años), Charles Barry 2000 (78 años), Emilio Santana 2000 (62 años), Mario Britto "Lottario" 2001 (83 años), Rafael Briceño 2001 (79 años); Arturo Uslar Pietri 2001 (94 años); Alberto Marín 2004 (56 años); Domingo Del Castillo 2004 (83 años); Liliana Durán 2006 (74 años), David Carradine 2009 (72 años), Carlos Moreán 2017 (70 años), Alberto Cortez 2019 (79 años), Pastor López 2019 (74 años), Carmen Victoria Pérez 2019 (78 años), Pedro Montes 2020 (88 años), Carmen Salinas 2021 (82 años, Alí Khan 2022 (91 años), Irene Cara 2022 (63 años), Hector Bonilla 2022 (83 años)

TEATRO VENEZUELA- CATIA. CARACAS

 


1949• Se termina la construcción del Edificio Teatro Venezuela ubicado en la Av. Sucre, esquina con la 2da Calle La Industria, Ciudad Industrial, Catia, Caracas, diseñado por Heriberto González Méndez (1906-1992) (arquitecto graduado en la École Spéciale des Travaux Publics en 1934 y con reválida de su título en la UCV en 1940).

El edificio fue proyectado de forma tal que el volumen que conforma la sala del teatro o sala de proyección del cine, no se evidencia desde las calles adyacentes. Solo queda marcado el acceso de este en la esquina del edificio, la cual fue resuelta con una fachada curva y ventanales lineales que acentúan la horizontalidad. Se accede a través de un número reducido de escalones que permiten resolver la sueve pendiente del terreno.
El edificio tiene sobre la planta baja dos pisos que bordean el espacio del teatro. En esta estrecha franja el arquitecto González Méndez ubicó 5 locales comerciales, dos de ellos con acceso desde la Av. Sucre y los tres restantes con frente hacia la 2da Calle La Industria, Al acceder al teatro se pasa a un vestíbulo desde donde se llega por medio de una escalera al balcón que tiene una capacidad de 100 puestos aproximadamente; y también a la sala de proyección. La sala propiamente dicha cuenta con unos 300 puestos, está dotada de unos reducidos vestuarios, foso para músicos y tramoya y sanitarios para el público. Los asientos de «patio» están divididos en seis zonas, existiendo cuatro corredores de circulación con dos salidas laterales hasta las calles

El arquitecto, ingeniero y urbanista González Méndez fue un decidido opositor político al gobierno de Juan Vicente Gómez habiendo sufrido exilio en varias ocasiones. En México realizó el primer catastro de Puebla y también diseñó el Hotel del Prado, Barranquilla, Colombia,

En nuestro país proyecto más de 250 obras entre las que se destacan: el Grupo Escolar de Margarita, el Hotel Maturín y el Edifico Manhathan, ubicado en la esquina El Cují de Caracas. Fue también el proyectista de la urbanización San Bernardino y Miembro Fundador de la Sociedad Venezolana de Arquitectos y de la Cámara de la Construcción de Caracas. WEB

JOSE LUCIANO DËLHUYAR. MILITAR, COLOMBIANO

 

USTED NO LO SABIA
(1793-1815) fue un militar neogranadino de la guerra de independencia de su país y de Venezuela.
Nació en Santafé de Bogotá el 8 de enero de 1793, hijo del químico y mineralogista logroñés Juan José D'Elhuyar (1754-1796) y Josefa de la Bastida Lee. Estudió en el Colegio del Rosario y luego en la Escuela Gratuita de Dibujo. En 1810 es subteniente del batallón provincial, transferido al Cuerpo Nacional de Ingenieros Cosmógrafos y luego subteniente de ingenieros del batallón Voluntarios de la Guardia Nacional. Participó de la guerra civil en 1812 y del ataque a Santafé (9 de enero de 1813).
También estuvo en la campaña del Magdalena y en la campaña Admirable como parte de los contingentes enviados por el Congreso federal para ayudar a Simón Bolívar.

Fue compañero de Atanasio Girardot y Antonio Ricaurte como coronel y segundo al mando de la división de vanguardia, pasando por Mérida, Trujillo, Barinas y Caracas. Luchó en La Grita (13 de abril de 1813), Taguanes (31 de julio), Bárbula (30 de septiembre), Las Trincheras

(En la Batalla de las Trincheras, parte de la guerra por la independencia venezolana; Luciano D’Elhuyar liderando a mil hombres derrota en las Trincheras a más de dos mil soldados realistas comandados por Monteverde en 1813. de octubre), Vigirima (23-25 de noviembre) y Barquisimeto (10 de marzo de 1814). Se embarcó en Ocumare de la Costa para La Guaira, siguiendo luego a Cumaná y a Cartagena de Indias. En este último lugar es nombrado comandante civil y militar de la plaza el 7 de noviembre, pero el 8 de enero de 1815 es encarcelado y expulsado a Jamaica. Volvió de Kingston a Cartagena, pero murió en un naufragio cuando intentaba llevar auxilios a los sitiados el 2 de diciembre de 1815.
Fue Comandante de las tropas que asediaron a Puerto Cabello.

En 1813-1814 estuvo en Valencia, Tinaquillo, Vigirima, Barquisimeto o Aragua, participó en la retirada y se embarcó en Ocumare a la Guaira y luego fue a Cumaná y Cartagena de Indias. Comandante militar y civil de la plaza, en 1815 fue reducido a prisión, expulsado viajó a las Antillas, y regresó de Kingston, pero murió en un naufragio con auxilios para los sitiados.

MYRTA SILVA, CANTANTE DE PTO RICO, 11 SEPBRE 1923--2 DIC 1987

 


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FALLECIMIENTO DE LA CANTANTE BORICUA. MYRTA SILVA. Ocurrida en San Juan de Puerto Rico, el 2 de diciembre de 1987. La simpática Myrta Blanca Silva Oliveras, nació en la población de Arecibo, Puerto Rico, el 11 de septiembre de 1923.

Su vida artística la comenzó bien temprano, a la edad de 10 años, con la compañía de Ernesto Wilches. Cantaba y tocaba las maracas en forma increíble; empezó además a estudiar guitarra.

En 1937 se fue a vivir a la Capital del Mundo. A los dos años de estar allí y cuando tenía 15, como cancionista y animadora hizo su debut en el Teatro Hispano de Nueva York. Por este tiempo el músico boricua Rafael Hernández hacía temporada sensacional con su Cuarteto Victoria.
El grupo del legendario Rafael se integraba en este momento así: Rafael Rodríguez como cantante, Pepito Arvelo, guitarra, Rafael Hernández guitarra y Bobby Rodríguez cantante. Este último, más adelante se nombraría como Bobby Capó, excelso compatriota suyo. A ellos se unió Myrta en 1939. Al siguiente año realizaron un productivo periplo por Latinoamérica. Gran parte de su vida la dedicó a la composición.
Sus restos reposan en el panteón de su familia, cercano a los de Rafael Hernández, Pedro Flores, Daniel Santos y Yayo el Indio. Myrta como cantante (también fue timbalera cuando se convirtió en la primera mujer inscrita en la Federación de Músicos) derrochó alegría desbordante, cuando interpretaba sus divertidas guarachas en su juventud.
Pero cuando afinaba su vena compositora, barbotaba sus sentimientos amorosos fallidos, sus ansias amatorias insatisfechas. Quizás por ello nunca cantaba bien sus composiciones bolerísticas. Fueron sus dos facetas sobresalientes. Cuando pierde a Yeya, su madre, se enfrasca en discusiones y líos inútiles con sus colegas, denotando amargura.
Por este tiempo sus declaraciones la hacían fácilmente aborrecible. y se encaminó por la etapa final de su existencia. La versátil Myrta pasará a la historia musical, tanto como compositora como guarachera. Fue un vórtice de musicalidad. Fuente: sonoramatancera.com

25-26 NOV 1829, SEPARACIÓN DE VENEZUELA DE LA GRAN COLOMBIA

 

Asamblea de San Francisco. PARA LA DISOLUCIÓN DE LA GRAN COLOMBIA
25-26.11.1829.
Reunión celebrada el 25 y el 26 de noviembre de 1829 en el convento de San Francisco de Caracas, en la cual se adoptó la decisión de segregar a Venezuela de la Gran Colombia y de desconocer la autoridad del Libertador Simón Bolívar.
Desde hacía algunos meses iba reviviendo en Venezuela la idea de separarse de la República de Colombia y de volver a ser un Estado soberano e independiente; era el mismo proyecto que había empezado en 1826 el movimiento de La Cosiata y que quedó interrumpido con el regreso de Bolívar a fines de dicho año. La oportunidad se presentó de nuevo cuando el 17 de noviembre de 1829 el general José Antonio Páez, quien ejercía entonces las funciones de jefe civil y militar del distrito Norte (que abarcaba todo el territorio venezolano) recibió en Valencia una carta que le había escrito Bolívar desde Guayaquil el 13 de septiembre anterior.

En ella le anunciaba la próxima reunión en Bogotá del Congreso Constituyente de la Gran Colombia, prevista para enero de 1830, y le decía: «...He mandado publicar una circular convidando a todos los ciudadanos y corporaciones para que expresen formal y solemnemente sus opiniones. Ahora puede usted instar legalmente para que el público diga lo que quiera. Ha llegado el caso de que Venezuela se pronuncie sin atender a consideración alguna más que al bien general...». Valido de esta autorización, Páez le escribió desde Valencia, el mismo día 17 al general Juan Bautista Arismendi, quien se hallaba en Caracas, donde ejercía las funciones de jefe de la Alta Policía, o policía política, pidiéndole que animase a los ciudadanos a emitir libremente sus opiniones con «moderación y sin alborotos». Arismendi dirigió a unas 400 personas una invitación para que concurriesen a su casa el 24 a las 6 p.m., a fin de tratar un asunto, decía, del cual dependía «...la felicidad de la República y la nuestra...».

Entre tanto, circulaban rumores de que los ministros de Bogotá propiciaban el establecimiento de una monarquía en la Gran Colombia y se insinuaba que Bolívar apoyaba este proyecto y aspiraba a coronarse como rey; el proyecto sí existía, pero el Libertador lo había desautorizado, aunque esto último no se sabía en Caracas. En algunos muros de la ciudad aparecieron inscripciones contra Bolívar y la tensión política creció; los notables convocados por Arismendi fueron informados del contenido de las comunicaciones de Bolívar y de Páez, y después de un largo debate acordaron que debía celebrarse una asamblea popular a fin de tomar una decisión definitiva.

El día 25, Arismendi instó por escrito al prefecto del departamento de Venezuela, general Lino de Clemente, a publicar un bando «...antes dé las 9 de la mañana convocando a todos los ciudadanos a que concurran a las 11 de este día al convento de San Francisco...». A pesar de que jerárquicamente el prefecto (cargo equivalente al de intendente) tenía mayor autoridad que Arismendi, era este quien tomaba la iniciativa; y no dejaba de señalar que lo hacía en nombre de «...cuatrocientos de los ciudadanos más notables de esta capital y casi todas las autoridades...», pero también «... como encargado del orden y de la tranquilidad pública...». Con toda claridad se le decía a Clemente, quien no había asistido a la reunión nocturna, que si él no publicaba el bando, Arismendi lo haría por su cuenta; el prefecto cedió, Arismendi le dio órdenes directas al comandante de armas, Juan Antonio Padrón, para que las fuerzas bajo su mando estuviesen alertas e invitó igualmente a asistir a la asamblea al arzobispo Ramón Ignacio Méndez y al clero, así como a los miembros de la Corte Superior y a la oficialidad de la guarnición de Caracas; a los militares se les decía que debían acudir en calidad de ciudadanos, a fin de desvanecer la idea de que en la manifestación de la voluntad popular hubiera influido la fuerza armada. Para evitar las abstenciones, en las invitaciones y en el bando se hacía énfasis en el hecho de que «...nadie está dispensado de discurrir en esta materia...».

A las 11 a.m. del 25 de novi se abrió la Asamblea en el convento de San Francisco. El general Arismendi, quien dirigía el debate, nombró a 4 secretarios: Andrés Narvarte, Alejo Fortique, Félix M. Alfonso y Antonio Leocadio Guzmán; una comisión fue a buscar al prefecto Clemente, quien pronunció el discurso de instalación y fue luego elegido presidente de la Asamblea. De este modo, la autoridad que como prefecto ejercía ya no era la emanada del Gobierno de Bogotá, sino la que el pueblo allí congregado le acababa de conferir; después de haberse adoptado un procedimiento de votación, se inició el debate, en el cual intervinieron numerosas personas durante todo el resto de aquel día, sin que se llegase a un acuerdo. El 26 se reanudó la sesión.

Los principales argumentos de quienes auspiciaban la separación de Venezuela de la Gran Colombia y el desconocimiento de Bolívar eran, el hecho de que este ejercía la dictadura desde agosto de 1828; la falta de libertad de prensa; el favoritismo en la concesión de los empleos públicos; la crisis económica, que afectaba tanto a los agricultores como al comercio; el proyecto de monarquía promovido por el Consejo de Gobierno, desde Bogotá, en ausencia de Bolívar. La forma como había sido convocada la Asamblea no daba mucha oportunidad para que quienes pensaban de otro modo expusieran sus puntos de vista. Finalmente, el propio 26 de noviembre de 1829 se aprobó la «...separación del Gobierno de Bogotá y desconocimiento de la autoridad del General Bolívar...», aunque conservando paz, amistad y concordia con los hermanos de los departamentos del Centro (la Nueva Granada, actual Colombia) y del Sur (Ecuador) que hasta entonces habían formado junto con Venezuela la República de Colombia la Grande.
Se le encomendaba al general Páez, quien seguía en Valencia, el ejercicio del mando en Venezuela, así como los trámites para la elección de diputados a un Congreso que debería restaurar el Estado de Venezuela sobre la base de «...un gobierno republicano, representativo, alternativo y responsable...». También declaraba la Asamblea que Venezuela reconocía sus compromisos con los acreedores nacionales y extranjeros. Uno de los pocos que protestaron abiertamente en Caracas contra el desconocimiento de la autoridad del Libertador fue José Rafael Revenga, quien sin negar el derecho de Venezuela a constituirse en Estado independiente, no le reconocía facultades para decidirlo a los reunidos en San Francisco, a los cuales calificaba, en carta a Páez del 28 de noviembre, de «pequeñísimo número»; rechazaba también «...la ignominia con que algunos han querido cubrir las glorias del Libertador juzgándole no por hechos propios, ni por sus palabras, sino por los conatos de otros...». Revenga fue expulsado más tarde a Curazao.

En un folleto publicado a fines de 1829 por los partidarios de la restauración de Venezuela, titulado Pronunciamiento de la ciudad de Caracas, se incluyó el acta de la Asamblea de San Francisco, con cerca de 500 firmas al pie, y una nota en la cual se expresaba que los ciudadanos continuaban concurriendo a firmarla; entre los que encabezaban la lista estaban el «presidente de la Junta Popular, general prefecto Lino de Clemente», los 4 secretarios, el «general, jefe general de Policía» Juan Bautista Arismendi, el contador mayor departamental Manuel Echeandía, los generales Santiago Mariño, Juan Pablo Ayala, Juan de Escalona, los letrados Mariano Echezuría, José Prudencio Lanz, Ángel Quintero, Felipe Fermín Paúl, el coronel comandante de armas de la provincia de Caracas Juan Antonio Padrón, los canónigos Justo Buroz y José M. Hurtado, el capitán Eugenio Mendoza, el tesorero departamental Guillermo Smith, el contador de la Renta de Tabaco Guillermo White y el secretario José Luis Ramos, el maestro Rafael Acevedo, el médico Carlos Arvelo.

No aparecía la firma del arzobispo Méndez ni la de Revenga. En la Asamblea de San Francisco quedó sellada la disolución de la Gran Colombia y se dio el paso definitivo hacia el restablecimiento de la República de Venezuela soberana e independiente que culminó en 1830