jueves, 17 de agosto de 2023

FREDDIE MERCURY. GRUPO QUEENS.1946-1991-

 

       


Sugerencia para ti

Queen Factory agregó una foto nueva.

6 d 
Entrevista publicada en el Daily Mail (enero de 1999)
El magante Freddie Mercuryrióde SIDA en 1991, legó la mayor parte de su multimillonaria fortuna a una mujer. Pero durante años el líder de Queen y Mary Austin habían vivido juntos como marido y mujer, y ahora por primera vez la mujer a quien él amó le cuenta a David Wigg cómo el dinero no fue el único legado de la estrella. Cuando Freddie Mercury le dijo por primera vez a su antigua novia, Mary Austin, que deseaba dejarle su majestuosa mansión Georgiana en el barrio londinense de Kensington, su reacción inmediata fue de sorpresa, y después temor. De hecho, le aterrorizaba tanto el asumir tan enorme responsabilidad que intentó convencerle de que destinara la casa, con su hermosa colección de mobiliario antiguo y pinturas, a una fundación como museo.
Freddie consideró esta opción, pero decidió que quería que Mary (su amante durante seis años, antes de que se decidiese por la compañía masculina) tuviese algo permanente en su vida. No sólo le dejó su mansión, que se alza tras un amurallado jardín japonés, sino también la mayor parte de su multimillonaria fortuna, con un ingreso de por vida procedente de sus enormes ventas de discos.Durante el año anterior a su muerte en 1991, Mary se las tuvo que ingeniar para cuidar a su hijo Richard., que ahora tiene nueve años, y al padre de éste, Piers Cameron, además de a Freddie, que padecía las etapas finales del SIDA. Al mismo tiempo se preparaba para el nacimiento de su segundo hijo, Jamie, que ahora tiene ocho años.Mucho antes de que Freddie le dijera a sus amigos íntimos o a sus compañeros del grupo Queen que tenía SIDA le confió su secreto a Mary. Desde aquel momento ella estuvo allí cada día para intentar consolarle mientras su salud se deterioraba. Cuando comenzó a perder la vista y su cuerpo se volvió tan débil que no podía ni tan siquiera levantarse de la cama, Freddie decidió enfrentarse a la muerte rechazando tomar la medicación. "Fue la decisión de Freddie acabar con todo ello, él eligió el momento de morir", recuerda Mary en un susurro. "Él sabía que el final estaba cerca, que estaba más cerca de lo que jamás había estado antes, y de repente dijo, 'he decidido que me tengo que ir'".
"La calidad de su vida había cambiado tan dramáticamente y sufría más dolorcada día. Estaba perdiendo la visión. Su cuerpo cada vez más débil, al tiempo que sufría pequeños espasmos. Era tan angustioso verle deteriorarse de esa forma. Un día decidió que ya era bastante y abandonó todas las ayudas médicas que le mantenían con vida. Simplemente dejó actuar a la naturaleza. Lo sobrecogedor para mi fue su increíble valentía. Miró a la muerte a la cara y dijo 'está bien, lo aceptaré, me iré ahora' Pero fue algo tranquilo y murió con una sonrisa en su cara"Tras su muerte, el 24 de Noviembre de 1991, Mary se mudó a su palaciego hogar, pero mientras deambulaba por sus enormes salones, rodeada de los tesoros de Freddie sus sentimientos eran de confusión y soledad. "Fue la época más solitaria y difícil de mi vida tras la muerte de Freddie. Sabía que tendría problemas al hacer frente a su muerte y a todo lo que me dejó. Lo mejor era que yo misma pudiese salir de aquella situación.
Mary, que había crecido en una modesta casa de Fulham, al oeste de Londres, se encontró con que había mucho a lo que hacer frente; la responsabilidad de la casa con su personal, y el hecho de encontrarse de repente con una enorme fortuna. Hubo algunas complicaciones con el testamento, y a algunos de los parientes y amigos de Freddie les molestó que le dejara tanto a ella."Siempre tenía a Freddie para ayudarme, y él siempre me tenía para ayudarle, si lo necesitaba. De repente no había nadie para ayudarme. Me hizo darme cuenta de que no era tan autosuficiente como me hubiera gustado ser. Así como yo había sido una amiga para él, me di cuenta de lo que había significado su amistad para mi- el hecho de simplemente saber que él estaba allí."
"Siempre me protegió mucho. Sólo me di cuenta tras su muerte de lo protector que había sido conmigo. Si algo malo ocurría él decía 'oh, cariño, no te preocupes, lo superaremos'. Siempre era optimista. Otras veces, cuando era consciente de que tenía SIDA y sólo tenía un tiempo limitado de vida podíamos tener alguna conversación seria, cuando me decía "ven y siéntate, no sabemos cuanto tiempo nos queda".Mary hizo frente a la enorme generosidad de Freddie convirtiéndose en una reclusa dentro de los seguros muros de su casa. "Me sentía fuera de mi sitio, realmente", explica. "El personal de Freddie había sido como una familia para mi, pero tras su muerte la mayoría de ellos se marcharon, porque él había sido muy generoso con ellos. Pasé noches sin dormir preocupándome por todo. Sentía como si hubiera hecho algo malo y me volví un poco paranoica. Algunos fans incluso me dijeron que yo sólo era el guardián de la casa. Eso duele. Sé que a algunos de los amigos gay de Freddie les sorprendió que me dejara tanto. Había algunos que pensaban que les tenía que haber dejado la casa a ellos. Es como si la gente estuviera resentida conmigo por lo que me dejó".
Aunque Freddie murió en 1991 tuvieron que pasar 8 años para que recibiese la mayoría de su herencia. "Fue una época preocupante", dice, "los impuestos habían sido pagados, pero al no recibir el dinero no sabía si me podría permitir el mantener la casa. Me sentí bajo mucha presión".En contraste con el extravagante ídolo del rock, Mary, de 48 años de edad, es tímida y da la impresión de carecer de cualquier confianza en sí misma. Pequeña y delgada, de ojos verdes y pelo rubio. "Ciertamente no soy ninguna académica", dice, al tiempo que uno de los gatos exóticos de Freddie se le une en el profundo sofá de color rojo oscuro. Mary ha mantenido la decoración y el mobilario tal como estaban cuando Fredde murió. "Tenía un estilo impecable, así que ¿por qué cambiarlo?", dice.Su muerte dejó un vacío en su vida. "Perdí a alguien a quien creía mi amor eterno. Cuando murió sentí que habíamos tenido un matrimonio. Habíamos vivido nuestros votos. Habíamos permanecido juntos en los buenos tiempos y en los malos, en la riqueza y en la pobreza. En la salud y en enfermedad. No podrías haberte separado de Freddie hasta que hubiese muerto, incluso entonces, ha sido difícil".
La proximidad de la pareja siempre causó problemas a los demás. Ninguno de los novios que tuvo Mary cuando dejó de vivir con Freddie en 1980 duró mucho. Pronto se daban cuenta de que tenían que compartir el cariño de Mary con la estrella de rock y ese especial lazo de lealtad e íntima amistad jamás pudo ser penetrado por un recién llegado. Incluso el padre de los dos hijos de Mary, el pintor Piers Cameron, acabó decidiendo que esta especial situación era demasiado y terminó desapareciendo de la vida de Mary por completo. "Siempre se sintió eclipsado por Freddie", dice Mary. "Fredie había ampliado tanto el horizonte de mi vida introduciéndome en el mundo del ballet, la ópera y el arte. Aprendí tanto de él y me dio tanto. De ninguna manera podría jamás abandonarle. Nunca".
Como otra forma de mantenerla próxima a él, Freddie creó un trabajo para ella, haciéndola secretaria de su empresa discográfica. Tras su muerte, le llevó a Mary mucho tiempo hasta que aceptó que Freddie había salido definitivamente de su vida. Cinco años tuvieron que transcurrir hasta que fue capaz de dormir en su enorme dormitorio amarillo. Antes se había sentido incapaz de tocar nada en esa habitación. "Había pasado tanto tiempo con él estando enfermo y había tantos recuerdos en aquella habitación. Recuerdos de él sufriendo. Sólo veía este hombre tan frágil, tumbado en la cama y recordaba todas las pequeñas cosas que solía hacer por él. Como peinar su pelo, por ejemplo"."En aquella época realmente sentí tanto amor por él. Esos eran los momentos que recordaba cada vez que miraba a su cama. Me sentaba todos los días junto a su cama durante seis horas, tanto si estaba despierto como si no. A veces se despertaba de repente, sonreía y me decía "oh, eres tú, vieja fiel".
Sólo Mary sabe donde fueron finalmente colocadas sus cenizas. Le dio a ella la responsabilidad de encargarse de ellas y le hizo prometer que nunca revelaría donde fueron enterradas. "No quise saber nada de ellas", admite abiertamente. "Las dejé en la capilla ardiente durante un tiempo. Sabía que tenía esta responsabilidad, pero no encontraba valor para deshacerme finalmente de él. Tenía que hacerlo sola, tal como me lo pidió, y mantenerlo en secreto. Eso fue algo no mejoró el aprecio de su familia por mi".
Encontré todo aquello un poco siniestro. Estaban en una bolsa de plástico dentro de una urna. Después tuve que juntarlo todo. Pensé 'realmente me has dejado demasiado para hacer, Freddie' ".
Mary tenía 19 años cuando conoció a Freddie. Hasta entonces había llevado una vida de privaciones. Sus padres eran pobres. Su padre trabajaba como recortador para especialistas en empapelados. Y su madre una empleada de hogar para una pequeña empresa. Ambos eran sordos y se comunicaban a través del lenguaje de los signos y leyendo los labios. Mary abandonó la escuela a los 15 años. Su primer trabajo fue como aprendiz de secretaria con Remingtons, ganando 5 libras a la semana. Posteriormente alcanzó el puesto de relaciones públicas con los clientes en la tienda Biba en Kensington. Fue cuando trabajaba en Biba cuando conoció a Freddie y al batería de Queen, Roger Taylor, quienes tenían un puesto en el cercano mercado de Kensington, en el que vendían ropa usada y el trabajo artístico de Freddie.El guitarrista, Brian May, los presentó, durante una discusión sobre el grupo. Intentaban elegir un nombre. Freddie quería llamar al grupo Queen, mientras Brian prefería Build Your Own Boat. "Recuerdo la melena negra de Freddie, que le hacía parecer un caballero, con su brazo apoyado sobre la repisa de la chimenea de la casa de Brian en Barnes. Estaba muy orgulloso de sus nuevos zapatos blancos. De repente se volvió hacia mi y me pidió mi opinión sobre los nombres. Dije "oh, creo que Build Your Own Boat de Brian". Pero se salió con la suya, como hacía casi siempre. Al final se decidieron por Queen.
Aunque bastante intimidador, Mary se sintió fascinada por este 'músico artístico de aspecto salvaje'. "No se parecía a nadie que hubiese conocido antes. Tenía mucha confianza en sí mismo, y yo nunca la había tenido. Maduramos juntos. Me gustaba, y todo progresó a partir de ahí".
"Me llevó unos tres años enamorarme realmente de él. Pero nunca había sentido eso antes por nadie". Al principio compartieron una habitación de 10 libras a la semana en Victoria Road, Kensington. "Teníamos tan poco dinero entonces que sólo podíamos permitirnos un par de cortinas, así que las colgamos en el dormitorio. Teníamos que compartir el baño y la cocina con otra pareja".Un par de años después se mudaron a un piso más grande en Holland Road, que les costaba 19 libras a la semana. Por aquel entonces el grupo ya había firmado un contrato discogáfico, y las fotos para el primer album se tomaron en aquel piso.
Fue en un concierto celebrado en el Ealing College of Art, cuando Mary reconoció por primera vez su calidad de estrella. Cuando bajó del escenario todas las chicas y sus amigos se agolpaban a su alrededor", recuerda. "Estaba tan ocupado que pensé 'no creo que me necesite ya'. Ya me iba cuando llegó corriendo hasta mi. Me dijo '¿a dónde vas?', le dije 'me voy a casa'.
"Las cosas habían cambiado para él y para el grupo. Freddie era tan bueno sobre el escenario-diferente a cualquier cosa que hubiese visto antes, como si fuese algo para lo que él se había estado preparando. Por primera vez sentí 'aquí está una futura estrella. Está en su camino. No creo que me necesite nunca más'. Me aparté. Conforme todo progresaba pude verle florecer. Era algo maravilloso de observar. No me sentí triste ni molesta. Estaba feliz de que por fin lo estuviese consiguiendo gracias a su talento. Él no me dejaría marchar. Aquella noche me di cuenta de que yo también tendría que ser parte de ello. Realmente fue emocionante ver como todo ello ocurrió-yo estaba feliz y orgullosa de que él quisiera estar conmigo".
"Me sentía muy segura con él. Cuanto más le conocía más le quería. Tenía calidad como persona, lo cual creo que es muy raro hoy día. Algo que siempre fue constante fue el amor. Sabíamos que podíamos confiar el uno en el otro, y nos sentíamos seguros juntos. Sabíamos que nunca ninguno de nosotros haría daño al otro a propósito. Una vez, en Navidades me compró un anillo y lo puso dentro de una caja enorme. Íbamos a visitar a sus padres el día de Navidad. Abrí la caja, y dentro había otra caja, y así sucesivamente hasta que encontré aquella caja diminuta. Cuando la abrí allí estaba aquel hermoso anillo egipcio de escarabajo. Se supone que trae buena suerte. Fue muy dulce y tímido cuando me lo dio.
Fue después de haberse mudado a su segundo piso, en Holland Road, cuando Mary comenzó a sospechar que algo iba mal en su relación de seis años. "Incluso aunque yo no quisiera admitirlo plenamente, me había dado cuenta de que pasaba algo. Aunque no sabía lo que era decidí discutirlo con Freddie y se lo dije. 'Algo pasa y me siento como una soga alrededor de tu cuello. Es hora de que me marche'. Pero insistió en que no pasaba nada. Luego su vida alcanzó un ritmo vertiginoso tras el éxito de los albumes y los singles".
"Las cosas nunca volvieron a ser iguales. Nuestra relación se enfrío. Yo sentía que evitaba cualquier confrontación conmigo. Cuando yo volvía a casa del trabajo él no estaba. Siempre llegaba tarde. La situación era obvia. Simplemente ya no estábamos tan juntos como lo habíamos estado".
Cuando Freddie se convirtió en una celebridad internacional, Mary pensó a menudo que lo perdería por culpa de otra mujer-pero nunca por un hombre. Todo eso cambió un día cuando Freddie le comunicó que tenía algo importante que decir, algo que cambiaría su relación para siempre. "Él dijo, 'creo que soy bisexual', yo le dije 'creo que eres gay'. Y no se dijo más. Sólo nos abrazamos. Pensé que había sido muy valiente. Como soy un poco ingenua me llevó bastante tiempo darme cuenta de la verdad. Después, él se sintió bien por habérmelo dicho. Me dijo 'era consciente te que tenía que otra alternativa, no decírtelo, pero creo que tienes derecho a tener tu propia vida'. Y pensé 'sí, al igual que tú tienes derecho a la tuya' ".
Decidió que era hora ya de marcharse, pero Freddie insistió en que no debía alejarse mucho de él. "Con el tiempo encontramos una casa cerca de donde él vivía, que quería que yo me quedara. Era perfecta para una persona soltera como yo. Su empresa discográfica me la compró por 30.000 libras. Podía ver el piso de Freddie desde mi cuarto de baño. Pensé, 'oh, nunca me voy a escapar'. Pero no me importaba. Era muy feliz allí. Era pequeña, pero me gustan los lugares pequeños. Mi familia era muy pobre. Éramos cinco y mis padres lo pasaban realmente mal para llegar a fin de mes. La vida siempre fue una lucha para ellos".
La vida de Mary hoy día está lejos de ser una lucha. Comparte su majestuosa casa con Nick, el empresario londinense de 48 años con el se casó hace dos años. Sin decírselo a nadie, se casaron en Long island con sólo sus dos hijos, Richard y Jamie, como testigos. "Creo que Nick fue muy valiente al hacerse cargo de mi. Traigo mucha carga conmigo, un enorme capítulo de mi vida. En un principio, debido a mi pasado y la cantidad de rupturas que he tenido no estaba muy segura respecto al matrimonio. Después alguien me dijo 'no lo sabes hasta que no lo intentas'. Pero conforme el tiempo pasa, ahora puedo ser feliz con él. Sé apreciar lo que tuve, y lo que tengo ahora, y sigo hacia adelante. Creo que sólo lo podría haber conseguido conociendo a alguien".
"Al conocer a Nick, todo se arregló mucho más deprisa. Quería estabilidad para mi y para mis hijos. Sentía que este hombre nos daría eso-estabilidad en un sentido familiar. Realmente había perdido a mi familia cuando Freddie murió. Incluso la gente que trabajaba para él en la casa eran mi familia, pero todos se marcharon. Freddie lo era todo para mi, aparte de mis hijos".
A Freddie le emocionó tanto como a ella la llegada de su primer hijo y solía visitarla en el hospital. Enseñó al pequeño a decir sus dos primeras palabras 'tractor' y 'guitarra'.Ahora su generosidad ha permitido a Mary educar a sus hijos en colegios privados. "De alguna manera creo que a una parte de Freddie realmente le habría gustado la vida familiar, un hogar feliz e hijos. No sé qué tal habría sido como heterosexual. Al principio solía pensar que le había perdido por ser gay. Pero creo que aunque hubiese sido completamente heterosexual habría acabado perdiéndole por otra mujer, especialmente cuando llegó la fama. Las mujeres le seguían a todas partes, aunque sospechasen que era gay". Freddie vivió con el conocimiento de que era VIH positivo durante siete años. Murió a los 45 años de una neumonía inducida por el SIDA.En su testamento, legó el 50% de toda su fortuna y de los ingresos futuros a Mary. Sus padres y su hermana recibieron un 25% cada uno. Aparte de eso, dejó 500.000 libras a Jim Hutton y le compró un terreno en su lugar natal, Irlanda, en el que pudiese construir una casa. También les dejó 500.000 libras tanto a su ayudante personal Peter Freestone como a su cocinero Joe Fannelli. Y 100.000 a Terry Giddings, su chofer y guardaespaldas.
Mary es también administradora de la fundación de lucha contra el SIDA establecida en nombre de Freddie, la Fundación Phoenix, establecida en Montraux, Suiza, donde Queen tienen sus propios estudios de grabación. Como fue un showman tan vital y enérgico, le pregunté a Mary si quizás fue mejor que no llegara a envejecer. Sorprendentemente me respondió "no, hubiera preferido que hubiese ocurrido al contrario. Yo tendría que haberme ido primero. Hubiera preferido que fuese él quien tuviera que echarme de menos, en lugar de tener yo que echarle de menos".

sábado, 5 de agosto de 2023

       

       

David Martinez
pero no lo cumpliste !
  • Me gusta
  • Responder
Ver más comentarios
Publicación recomendada
#Efemérides En 1917, nace en la Ciudad Bolívar, Venezuela, Antonio Lauro, músico y compositor venezolano. Hijo de Antonio Laura Ventura, quien era barbero y músico, y de Armida Cutroneo, siendo ella la inspiración de una de sus piezas musicales. Desde temprana edad realizó estudios de música en Caracas.
Fue discípulo de Vicente Emilio Sojo, Juan Bautista Plaza, Savador Llamozas y Raúl Borges. Antonio fundó y dirigió los conjuntos corales en los diversos institutos de la educación media, entre ellos destacaron: el liceo Fermín Toro, el liceo Luis Razetti y la Escuela Normal Gran Colombia.
Entre 1933 y 1947 estudia en la Academia de Música y Declamación de Caracas, actualmente conocida como Escuela Superior de Música José Ángel Lamas, y fue alumno de Vicente Emilio Sojo, Juan Bautista Plaza, Salvador Llamozas y Raúl Borges, obteniendo el grado de Maestro Compositor.
Este magnífico interprete creó también un conjunto musical al que llamó Los Cantores del Trópico en 1935, ahí su carrera comenzó a dar un giro y creció como gran compositor y arreglista, particularmente de piezas para guitarra.
En 1940 recibió su título de maestro compositor y decidió formalmente dedicarse a la creación musical. En 1947 compuso sus primeras obras de importancia como el poema sinfónico “Cantaclaro”. Un año más tarde, bajo el Gobierno de Marcos Pérez Jiménez es apresado y exilado por su vínculo con dirigentes del partido Acción Democrática, lo que llevó a Lauro a estar 10 años fuera del país, aunque no fue impedimento para continuar trabajando, de ahí llegan las partituras de “Suite Venezolana” y “Sonata”.
Antonio Lauro ocupó el puesto de percusionista en la Orquesta Sinfónica Venezuela. Compuso diversas obras clásicas para guitarra “Natalia” es una de las más famosas. Sin embargo sus composiciones tenían una calidad admirada por muchos, tanto que el guitarrista John Williams llamó al maestro “El Strauss de la Guitarra”.
En 1985, le fue otorgado el Premio Nacional de Música, en reconocimiento a su trayectoria y talento. Recibió el puesto de Director de la Orquesta Sinfónica de Venezuela, así como también perteneció al trio Raúl Borges, compuso numerosas piezas para guitarra entre las cuales cabe destacar el Vals Natalia, reconocida internacionalmente.
Lauro falleció el 18 de abril de 1986 en Caracas, pero su legado continúa vigente. En la actualidad existe un Concurso Bienal Nacional con el nombre de Antonio Lauro y anualmente en Ciudad Bolívar, para el natalicio del compositor se realizan conciertos de guitarra clásica, donde se presentan músicos locales y nacionales.
La labor del maestro fue reconocida con el Premio Oficial de Música (1947, 1948 y 1950); Premio Vicente Emilio Sojo (1948, 1955 y 1957), Premio Nacional de Música (Venezuela, 1985); Hijo Ilustre de Ciudad Bolívar (1977); y Premio Casa de las Américas (Cuba, 1978).
Antonio Lauro es considerado como uno de los principales maestros latinoamericanos de la guitarra, ya que contribuyó a ampliar de manera definitiva el repertorio universal de ese instrumento.

CELIO GONZALEZ, SONORA MATANCERA. EL FLACO DE ORO.1924-2004.

 

    15 de julio a las 13:42

 
Amor sin esperanza (Bolero 1975) Celio Gonzales con La Sonora Matancera
Celio Adán González Ascencio nació en Camajuaní el 29 de enero de 1924 y falleció en Ciudad de México el 17 de octubre de 2004
.
Fué un cantante cubano, conocido en el ambiente musical como "El Satanás del bolero", aunque en México, su país adoptivo, era conocido como El Flaco de Oro.

Su época más prodigiosa fue con la Sonora Matancera.

Sus inicios artísticos fueron estimulados por su madre, ya que lo protegía por la enfermedad hereditaria denominada focomelia, que le provocó nacer sin dos dedos de la mano y de los pies. De niño ayudaba a su madre a la venta de artículos de artesanías.
Participó en el concurso de La Corte Suprema del Arte realizado en Sancti Spíritus.

Residió algún tiempo en Camagüey y allí, con diecisiete años de edad, trabajó en la orquesta de Joaquín Mendivel, así como en el Conjunto Camacho. Fundó el Trío Nacional. Se trasladó a La Habana donde se empleó como cantante de los conjuntos

Los Jóvenes del Cayo de Alfonsín Quintana, el de Luis Santí y el Conjunto Casino.
Su época de oro empezó el 23 de mayo de 1956, con la Sonora Matancera, dirigida a la sazón por Rogelio Martínez. Fue cantante de planta de la orquesta en sustitución de Bienvenido Granda y Laíto Sureda.
La primera canción que grabó fue el bolero-rítmico "Quémame los ojos", su primer gran éxito, y luego otros como "Total", "Amor sin Esperanza", "Y no me engañes Más", "Besito de Coco", "Vendaval sin rumbo".
En 1959 ya Fidel Castro gobernaba la isla, cuando Celio regresando de una gira, se dio con la desagradable sorpresa que le habían confiscado e incautado todos sus bienes y al verse en la desesperación, viajó a la Ciudad de México junto a su esposa Martha Torres y sus hijos Celio Lázaro y Linda Elisa.

Contratado por la empresa de discos Orfeón, fijó su residencia en ese país.

En 1962 retornó a la Sonora Matancera y nuevamente firmó para Seeco Records, quedándose hasta 1965. Se añadieron nuevos éxitos "Yo soy el Son Cubano", "Vámonos de Fiesta", "Nobleza", "Noche de Farra".

Era frecuente verlo actuar en los carnavales del Puerto de Veracruz, durante muchos años.

Actuó en radio, televisión, teatro, centros nocturnos y grabó varios discos de larga duración. Se destacó en el bolero, aunque interpretó casi todos los ritmos. Entre sus grabaciones más recordadas está el bolero de José Dolores Quiñones "Vendaval sin rumbo".

Se le conoció bajo el epíteto de "El flaco de oro". En México se publicó un libro sobre su vida y obra.

En el 2003 participó en un homenaje póstumo a Celia Cruz. Falleció de un paro respiratorio. Antes de su fallecimiento logró grabar un disco de boleros en homenaje a José Antonio Méndez.